
Está claro que no hace falta despedirse de nadie, probablemente porque ocurre como nos dijo una vez el obispo: nunca nos vamos, siempre estamos con quienes amamos. La separación es el grave error que ha convertido las conciencias en el atroz mundo que conocemos.
Juan Trigo en “Vórtices”
Imagen: Vadim Nardin


Creo que descubrí que no debo despedirme…para qué provocar ese dolor ..si en el fondo esta frase me muestra que las personas que amamos viven en nosotros y nos acompañan en la memoria para siempre.
Sabia reflexión. Gracias. Memoria que, de todas formas, has de ir alimentando como el jardinero riega todos los días la flores más delicadas de su jardín