CARTA DEL EXILIO


*

Sube el  telón y está a Lucía pensativa en mitad del escenario, con la mirada perdida en el patio de butacas, sosteniendo una carta que acaba de sacar de un sobre, también en la mano.

Da unos pasos erráticos y por fin se dirige a la ventana que hay en mitad del decorado del fondo. Se apoya en el alféizar y recita de memoria:

*

Lucía:      

-Ahora me escribes mucho más a menudo, y es cada vez más triste el mensaje.

Siento como se alejan aquellas alboradas, de las que hablan tus cartas.

Tratas de componer cantos de aves del paraíso, pero me llegan pañuelos llenos de llanto entre las letras.

Quiero escribir a todo el mundo:

Pondre flores en el sobre, espliego, hinojo y tres margaritas blancas,

Un trago de mar y un trozo de cielo, una miseria y recuerdos;

Los que tú me dejaste.

Un trago de mar y un trozo de cielo, un temblor de árboles,

Una miseria, dicen:

Es todo lo que puedo darte.

*

Voz de Ricardo:

-¿Todo lo que puedes darme? Me diste aquellos momentos de vida.

¿Te parece poco?

Si pudiera convertir en letras mis lágrimas que caen sobre el papel,

Leerías en cuantos trozos se rompe mi corazón, cada día,

Sabrías cuán lejos se fue mi descanso,

Lo imposible que ya es conciliar el sueño,

El ayuno forzoso, porque mi cuerpo ya no puede recibir alimentos.

Hasta respirar se hizo vaga ilusión.

Ya que no puedo abrazarte, hare el amor a la muerte,

Cada vez compañera más insistente.

Lucía se vuelve de nuevo al escenario, apretando la carta y en sobre entre ambas manos.

*

Lucía:

– ¿Dónde estás? Oigo tu voz aquí.

(Se lleva ambas manos con la carta y el sobre  arrugados, sobre el esternón).

Tan cerca, tan lejos.

Esa compañera blanca insistente, que dices, soy yo.

Pues el mundo se fue contigo; ya no lo veo por la ventana.

Ni en ninguna parte.

*

Voz de Ricardo:

– Tu muerte es mi muerte, amor.

Dicen que su manto no tiene tiempo ni espacio.

Tal vez sea el propio Dios, omnipresente.

Pues, si está aquí, en ti y en mi.

¿A que esperamos? Voy hacia ti ahora mismo.

*

Lucía:

-¡Oh, sí! Ahora te siento más que nunca.

Voy hacia ti, también.

Y no necesito ningún instrumento, puñal, disparo o veneno.

Es mi cuerpo, todo él, su instrumento.

Aguarda, amor, ya llego. Por fin…

La luz se apaga lentamente. Lucía permanece de pie en mitad del escenario.

Cuando acaba de apagarse la luz, cae el telón lentamente.

*

Juan Trigo

*

Inspirado en la Canción de Maria del Mar Bonet: “Carta a L’Exili”.

http://www.youtube.com/watch?v=CJE6HPt2AG0

Texto (mi traducción castellana es el primer monólogo de Lucía):

Ara m’escrius molt més sovint
i és sempre trist el missatge;
sent allunyar-se aquells matins
que em duien les teves cartes.
Si vols escriure un cant d’ocells
entre les teves lletres,
a mi m’arriba un mocador
enllagrimat d’absències.

Volem escriure’t de tot el món,
posarem flors al sobre:
un poc d’espígol i de fonoll,
tres margalides blanques,
un glop de mar i un tros de cel,
un tremolor dels arbres,
una misèria, uns records:
tots els que tu em deixares.

Un glop de mar i un tros de cel,
un tremolor dels arbres,
una misèria, ja ho sabem:
el que podem donar-te.

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s